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¿Por qué fortalecer el suelo pélvico?

La especialización en uro-ginecología dentro de la fisioterapia es bastante reciente en España, en relación a otros países europeos. Esta especialización se ocupa de la prevención y tratamiento de las disfunciones relacionadas con el periné. Es un tratamiento indoloro que da muy buenos resultados.

Por desgracia hay muchas personas que desconocen qué es el suelo pélvico; no saben situarlo en su propio cuerpo (no tienen conciencia de él) y, por lo tanto, no lo controlan. Hay que entender que el suelo pélvico tiene un papel muy importante en nuestra salud y bienestar.

El suelo pélvico es un conjunto de músculos que van desde el coxis hasta el pubis, que cierra la cavidad abdominal por su parte inferior, con forma de hamaca, sosteniendo la vejiga, vagina y recto (entre otras vísceras). Cada músculo del periné tiene una función específica, pero en conjunto, podemos hablar de tres funciones principales:

  • Sostiene nuestras vísceras pélvicas: la musculatura del suelo pélvico es la encargada, junto con los ligamentos y fascias, de sujetar y mantener nuestra vejiga, útero y recto en una posición correcta dentro de nuestra pelvis.
  • Continencia: es el encargado del correcto funcionamiento de apertura/cierre de los esfínteres uretral y anal en la micción y defecación.
  • Función reproductiva: el periné es la última fase por la que pasa la cabeza del bebé en la hora del parto, ayudando a que su cabeza rote.

La alteración más frecuente del suelo pélvico es su hipotonía: su forma de hamaca cambia, abombándose más, y dejando de realizar sus funciones de sujeción de los órganos y cierre de los conductos. Algunos de los factores de riesgo que pueden dañar o debilitar nuestro suelo pélvico son: el embarazo y el parto, la menopausia y/o envejecimiento, el estreñimiento, trabajos que requieran grandes esfuerzos, una postura incorrecta, la realización de deportes de impacto, la obesidad, cirugías previas en la musculatura del periné,... De aquí la importancia no sólo del tratamiento, sino también de la prevención.

El debilitamiento del suelo pélvico puede provocar:

  • Incontinecia: es el trastorno más frecuente, la incontinencia de orina y gases.
  • Prolapsos: es el trastorno más grave, es la salida de los órganos pélvicos (útero, vejiga, recto) por la vagina o por el recto.
  • Disfunción sexual. Se manifiesta con una disminución en la calidad de las relaciones y dolor durante el coito.

El tratamiento fisioterápico del suelo pélvico nos puede ayudar en los siguientes casos:

  • Durante el embarazo: en esta estapa es muy importante comenzar con ejercicios de tonificación y elasticidad de la musculatura del suelo pélvico para reducir el riesgo de desgarro o episiotomía en el parto.
  • En el postparto: es imprescindible recuperar la musculatura del suelo pélvico y el equilibrio abdómino-pélvico para reducir las posibles secuelas que podrían aparecer, a corto o largo plazo, tras el parto.
  • Si sufrimos escapes de orina, heces o gases.
  • Si las relaciones sexuales no son placenteras o son dolorosas.
  • Si las vísceras pélvicas están caídas (prolapso).
  • Si aún persisten las molestias de la cicatriz tras una episiotomía, desgarro o cesárea.
  • Si nos vamos a someter a una cirugía uroginecológica o proctológica o ya nos hemos sometido a ella.
  • Si presentamos incontinencia urinaria tras cirugía de cáncer de próstata.
  • Si nuestro suelo pélvico está debilitado o no conseguimos localizarlo correctamente.

Para reforzar tu suelo pélvico y evitar cualquiera de los trastornos que hemos mencionado anteriormente puedes realizar:

  • Ejercicios de Kegel: en ellos pedimos la contracción de los músculos del suelo pélvico.
  • Pilates: durante los ejercicios de pilates se debe activar la musculatura del periné, por lo que estaremos fortaleciéndola.
  • Accesorios del suelo pélvico como: Elvie, bolas chinas, educadores, conos y pesas vaginales.
  • Comida sana: hacer una dieta equilibrada también ayuda a fortalecer el suelo pélvico.
  • Higiene postural:caminar erguidas también contribuirá al fortalecimiento de los órganos pélvicos.

Es recomendable acudir a un fisioterapeuta especializado, quien valorará la situación de nuestro periné y nos dará las pautas más adecuadas para mantener la salud del mismo. No nos conformemos con llevar compresas o salvaslip ante la incontinencia urinaria. Actualmente hay solución a este problema gracias a las últimas técnicas de fisioterapia de suelo pélvico.

 

 
 

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