FISIOTERAPIA ESPECIALIZADA
PARA TU BIENESTAR
Masaje en Clínica Lenira

Clínica Lenira Santolaya

 
 

Nuestras noticias y novedades

 
 

El Trismus es una patología de la ATM (articulación temporomandibular) que causa una dificultad para abrir la mandíbula con normalidad, por una contracción involuntaria constante de los músculos masticatorios.

Esto puede causar una limitación en el día a día a la hora de ingerir cualquier alimento.

Los síntomas más habituales son: 

  • Dificultad para abrir la boca.
  • Rigidez mandibular.
  • Inflamación y/o dolor mandibular.
  • Molestias al masticar y/o tragar.
  • Dificultad a la hora de hablar.
  • Molestias a la hora de realizar la higiene oral habitual.

Los distintos tipos se clasifican en función de su gravedad. Para eso se mide la apertura bucal del paciente. Se calcula desde el borde incisal de los incisivos centrales superiores hasta el borde incisal de los incisivos centrales nferiores. Los tipos de Trismus son:

  • Leve: apertura entre 30 y 40 mm.
  • Moderado: apertura entre 15 y 30mm.
  • Severo: apertura inferior a 15mm.

 

 
 
 

La Enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo que afecta al sistema nervisoso central de manera, crónica, progresiva y degenerativa. Esta enfermedad se caracteriza por la pérdida gradual de neuronas que producen dopamina, que es una sustacia química esencial para el control del movimiento.

El Parkinson es la segunda enfermedad neurodegenrativa más prevalente después del alzhéimer y pertenece al grupo de los llamados trastornos del movimiento. 

El diagnóstico de la Enfermedad de Parkinson es fundamentalmente clínico y se realiza tomando en cuenta la historia clínica y la exploración física de la persona, ya que no existe en la actualidad un marcador bioquímico.

Esta enfermedad tiene diferentes síntomas, que los calsificamos en:

  • Motores: temblor, rigidez articular, lentitud de movimientos, problemas de equilibrio y corrdinación, alteraciones de la marcha, etc.
  • No motores: trastornos del sueño, pérdida de olfato, estreñimiento, dificultades cognitivas, cambios de comportamiento, dificultada para hablar, masticar o tragar, problema para planificar y realizar tareas, etc.

 

 
 
 

Este método fue creado por Chantal Fabre-Clergue, matrona y sexóloga francesa.

El método 5P se basa en la activación de la musculatura tónica postural en la esfera abdómino-pélvica, a través de un conjunto de ejercicios propioceptivos asociados a una respiración frenada, que ayudan a:

  1. Reequilibrar las tensiones musculares del cuerpo.
  2. Mejorar la postura corporal, trabajando el equilibrio.
  3. Mejorar la respiración, mediante la sinergia abdómino-diafragmática-perineal.

Logrando, en conjunto, un trabajo muy potente a nivel perineal.

Para ello, se ayuda de un tronco especial, con un peso y unas medidas concretas, sobre el cual nos colocamos para, a través de los captores podales, inducir una activavión de las fibras tónicas musculares, que son las que mantienen nuestra postura.

 

 
 
 

Un Pesario es una órtesis o dispositivo de ayuda, no invasiva, que no precisa de cirugía. Se coloca dentro de la vagina, para dar apoyo a alguno de los órganos pélvicos, que pierden su posicionamiento, sufriendo un descenso o prolapso debido a la debilidad en el soporte de las estructuras que lo sostienen (ligamentos, fáscias, músculos). El Pesario permite que la víscera no descienda más; ayudando a mejorar la calidad de vida de las mujeres, y evitando llegar a fases graves o sufrir úlceras, etc.

El Pesario es conveniente en mujeres con POP (prolapso de órganos pélvicos) y/o con IUE (incontinencia urinaria de esfuerzo o mixta). En ocasiones se coloca en mamás embarazadas para evitar el cerclaje quirúrgico; en estos casos será la matrona o ginecóloga quien deberá autorizar su colocación. Se colocará, también, en mujeres que realicen ejercicios de alta carga o impacto, para prevenir escapes de orina y proteger su periné: corredoras, deportes con salto, o que aumenten la presión intraabdominal (halterofilia, cross-fit...).

Existen diferentes tipos de Pesarios. Dependiendo de su mecanismo de acción los dividimos en 2 grupos:

1.Pesarios de Apoyo:

Son más pequeños y bidimensionales; recorren el eje largo de la vagina; dan un punto de anclaje; son cómodos y fáciles de poner y quitar, y permiten que la paciente continúe manteniendo realaciones sexuales.

Los más utilizados son: Anillo, Bowl, Schatz, Cerclaje, Gehrung, Hodge...; y estos pueden ser:

  • Simples.
  • Con apoyo uretral (para IUE o mixta).
  • Con cribado (para impedir y soportar mejor la bajada del órgano-invaginación).

2. Pesarios de Relleno de Espacio: 

Son más grandes y tridimensionales, para rellenar la vagina y sostener el ápex vaginal o cuello uterino; imposibilitan mantener relaciones sexuales; no sirven para la IUE, pero son los adecuados en casos más graves.

Los más conocidos son: Gellhorn (o Club), Donut, Cubo, Tandem, Inflatoball...

Existen otras órtesis que, según su mecanismo, nos pueden servir como Pesario en situaciones más leves de IUE (Contrelle, IncoStress, Esponjas menstruales, Tampones de menstruación o incontinencia...).

La elección del Pesario se realiza según la disfunción de la paciente, el grado del prolapso, tamaño del introito y la longitud de la vagina. Pero, para encontrar la talla apropiada, debemos hacer un proceso de ensayo y error durante una sesión. De este modo podemos comprobar que el elegido es el más pequeño y cumple su función; siendo así el más cómodo para la paciente.

Debemos también elegir entre:

  • Un Pesario de colocación autoextraíble: enseñaremos a la paciente a poner y quitar, cómo higienizarlo y cuándo debe sustituirlo por uno nuevo. Se consensuará con la paciente el tiempo de uso y de descansos.
  • Un Pesario de colocación fija: deberemos explicarle los posibles efectos secundarios y cómo debe actuar ante ellos. Y citaremos futuras revisiones para poder comprobar que está realizando su función sin provocarle daño.

Quienes pueden prescribir un Pesario son los expertos en Uroginecología: Ginecólogo, Matrona o Fisioterapeuta habilitado en este campo.

 

 
 
 

Cuando hablo de higiene postural correcta, me refiero a mantener una correcta postura en todo nuestro cuerpo para prevenir lesiones y enfermedades, además de tener un mejor aspecto.

Debemos tomar cociencia de nuestra postura corporal, y mantener la columna vertebral bien alineada (cervical, dorsal y lumbar), y evitar ciertas posturas en la vida cotidiana que favorecen la aparición de dolores musculares y/o articulares. Debemos prestar atención a nuestra postura siempre, no solo cuando estamos en nuestro trabajo, o realizando una actividad física o deporte, sino también cuando estemos descansando en el sofá o durmiendo en la cama.

Si hoy mismo empezamos a prestar atención a nuestra postura, podemos evitar dolores frecuentes, fatiga crónica, hernias discales, trombosis venosa profunda, espasmos musculares, complicaciones respiratorias, etc.

Las causas de una mala postura son varias: sobrepeso, poco tono muscular, desalineación del cuerpo por el uso excesivo de móviles y tablets, mantener una misma postura durante muchas horas sin variación de la misma...

Por lo tanto para tener una buena postura debemos fijarnos y ser conscientes de ella en cualquier momento y lugar. Es importante realizar pausas, durante actividades que nos lleven largos periodos de tiempo en una misma posición, y tener las horas necesarias de sueño y descanso para no sobrecargar, de forma aislada, una zona corporal. También hay que destacar la importancia de realizar ejercicios de espalda para mantenerla tonificada; es conveniente realizar ejericios especificos para fortalecer la musculatura abddominal y de tronco; ejercicios que aumenten la densidad de los huesos; y ejercicios que mejoren la flexibilidad y resistencia del cuerpo.

Puntos claves para tener una correcta postura en las diferentes situaciones de nuestro día a día: 

  • Sentados: 

Espalda recta, hombros atrás y hacia abajo, muslos apoyados completamente en el asiento, plantas de los los pies apoyados en el suelo. Recuerda que cruzar las piernas entorpece la circulación de las mismas.

  1. Frente al ordenador: espalda recta y apoyada en el respaldo, que tenga una almohadilla o soporte lumbar, la pantalla del ordenador a la altura de nuestros ojos, la mesa nivelada a la altura de los codos, silla ajustable para apoyar los pies, y las rodillas flexionadas a 90 a 110 grados. 
  2. Para conducir: respaldo del sillón recto y apoyar la cabeza en el cabecero (para evitar sufrir problemas en la cervical), acomodar el sillón para que llegues sin esfuerzo a los pedales, y codos ligeramente flexionados.
  3. Para estudiar o leer: colocar atril (para evitar pasar largas horas con flexión de cuello) o elevar el libro a la altura de los ojos, mesa a la altura del estómago y silla graduable.
  • De pie:

Abdomen activado (para estabilizar la columna), rodillas ligeramente flexionadas y el peso corporal repartido en ambas piernas por igual.

  • Al caminar:

Cabeza erguida (cómo si te tirasen de un hilo hacia el cielo), mirando al horizonte, hombros relajados y alejados de las orejas, espalda recta (no arqueda hacia delante o hacia atrás), y pisando correctamente (primero talón y después punta).

  • Al correr:

Debemos pisar primero con la parte medial del pie, para luego pasar hacia los dedos (nunca recibir el impacto con el talón), y codos flexionados en ángulo para que acompañen el movimiento de las piernas.

  • Acostarse o levantarse (cama, colchoneta, etc):
  1. Acostarse: sentarse a un lado de la cama, recostarse sobre ese mismo lado y girar para quedar boca arriba.
  2. Levantarse: no forzar la espalda ni las cervicales, recostarse sobre un lado, ayudarse con los brazos para sentarse, y sacar las piernas por fuera. 
  • Al dormir:

Dormir sobre un buen colchón y renovarlo cuando sea necesario.

  1. La postura más correcta es de lado (mejor el izquierdo) y con las piernas ligeramente encogidas (se puede colocar cojín entre las piernas), así la columna se mantiene lo más alineada posible, en esta posición la almohada debe ocupar el espacio existente entre la oreja y el colchón, ni más ni menos.
  2. También se considera correcto dormir boca arriba, con una almohada que no sea demasiado alta para no elevar de más la cabeza y un cojín debajo de las rodillas.
  • Llevar mochila o bolso:
  1. Usar mochilas con correas anchas y acolchadas; que pueda adaptar la longitud de la correa al tamaño del cuerpo, colgada de ambos hombros, y que el peso de la mochila no supere más del 20% del peso corporal.
  2. Si usa bolso, debe cambiar con frecuencia de lado el bolso y evitar cargar mucgo peso en él.
  • Al mover objetos pesados:

Colocarse con una rodilla apoyada en el suelo, acercar el objeto al cuerpo y levantarse con la espalda recta y haciendo fuerza con los músculos de las piernas. 

 

 

 

 
 

En Clínica Lenira Santolaya, utilizamos cookies propias y de terceros para analizar el uso de nuestra página web y mostrarle publicidad relacionada con tus preferencias en base al perfil que elaboramos sobre tus hábitos de navegación.
Más información en nuestra política de cookies.